miércoles, 5 de septiembre de 2012

25. Alimentación Sana - Cinco buenos amigos Por Alicia Crocco - Especial para Buena Vida - Publicado por Clarin.com



Algunos vegetales poco utilizados en la cocina diaria aportan nutrientes de calidad, que valdría la pena incorporar. Aquí, oda a la achicoria, el espárrago, el repollo, la cebolla roja y el apio.

Algunos dirán “nunca jamás las comeré, no me gustan” y otros tal vez lo piensen dos veces, lo cual ya es un paso importante.
Estos cinco vegetales, a los que por acá no se les presta mucha atención, también son aptos para sumarlos a guisos, ensaladas o para la cocción al vapor.
El ideal es ingerirlos dos veces por semana, pero si es mucho pedir, arranque con una vez y empiece a acostumbrarse. Lo agradecerá.

Achicoria
Ilustre desconocida para muchos argentinos, tiene un sabor bastante amargo, pero es muy generosa en sus nutrientes, entre ellos, los betacarotenos, que hacen bien a la vista, piel, cabello y huesos.

Contiene potasio, fibra y hierro.

Laxante suave, presenta sustancias como la inulina, que estimula los jugos digestivos y el vaciamiento de la vesícula biliar. Es un excelente digestivo, porque, ademàs, en su raíz y sus tallos concentra sustancias como la inhibina y taninos.

La inulina, por ser considerada una fibra soluble, brinda beneficios para reducir la concentración de colesterol en el torrente sanguíneo. Los taninos actúan como antioxidantes.

Favorece la circulación, ayudando a eliminar concentraciones de grasas y toxinas. Es muy buena para combatir la angina de pecho.
Contribuye a disminuir la tensión arterial.

Espárrago
Tiene un 90% de agua, bajo contenido energético y fibra que favorece el tránsito intestinal. 

Abundante vitamina “A”, para la vista, uñas y pelo; vitamina “C”, para dientes y huesos.

Presenta una menor proporción de vitaminas B1, B2, B6 y E.

Provee de betacarotenos, que el cuerpo luego convierte en precursores de vitamina A, poderosos antioxidantes que ayudan a sobrellevar mejor el tiempo y la contaminación.

En cuanto a los minerales, es alto su contenido en hierro, potasio,  fósforo, calcio, zinc y magnesio.

Al ser rico en potasio y pobre en sodio, su consumo es ideal en personas con problemas de hipertensión.

Otra ventaja, es un laxante suave, que puede utilizarse como tónico para tratar neuritis (inflamación de los nervios) y reumatismo, dado su contenido de fósforo, que en el organismo se transforma en ácido fosfórico.

Esto explica su acción estimulante en el sistema nervioso y sus efectos mineralizantes para el esqueleto.

Si se consume acompañado de alimentos ricos en calcio, asegura su fijación en los huesos.

Ideal para purificar la sangre, tiene propiedades diuréticas por su alto contenido en potasio.

Bueno para el sistema nervioso, fortalece la mente por la presencia de vitaminas B.

Es de fácil digestión.

Según estudios científicos, es una de las verduras más ricas en una sustancia llamada rutina, de propiedades antihemorrágicas.

Otra de sus sustancias es la asparagina, que puede causar un olor desagradable en la orina, que en raras ocasiones puede irritar el sistema urinario.

Recomendable para las personas convalescientes y trabajadores intelectuales.

Gota: quienes padezcan esta enfermedad, abstenerse, ya que el espárrago es rico en purinas y su consumo no los favorece.

Embarazadas: muy recomendable en esta etapa por su alto contenido de folato, que también beneficia al corazón.

Repollo
Pertenece al grupo de las crucíferas y tiene nutrientes que el organismo necesita para  combatir la oxidación.

Lesiones de la piel: puede ayudar,  aplicando las hojas muy bien lavadas, a la manera de fomentos.

Purifica el organismo, retarda el envejecimiento, regulariza el hígado e intestinos y alivia los dolores reumáticos.

Por su alto contenido de  vitamina C, evita el  escorbuto

Diabetes: el repollo es muy recomendado para diabéticos por su índice glucémico bajo, que ayuda a tener más estable los niveles de glucemia.

Existen evidencias de que puede actuar como preventivo de la formación de tumores cancerígenos, posiblemente debido a su contenido en caroteno (Vitamina A).

El olor fuerte que emana cuando se lo hierve demasiado es producto de la eliminación de los ácidos azufrados que contiene.

Elegir los que tengan cabezas lisas, firmes y sin manchas, que se pueden guardar en la heladera crudos, sin lavar, bien tapados más de 15 días.

Es rico en vitaminas y sales minerales, especialmente calcio, hierro, fósforo y potasio.

A pesar de que se lo usa de diversas maneras en la alimentación, la mejor manera de incorporarlo es en crudo, en ensaladas, condimentado con jugo de limón.

No consumirlo frito, ya que se puede tornar indigesto.

Combinarlo con papas , batatas, cereales y otras verduras.

Cebolla roja
En su piel, este bulbo tiene un flavonoide llamado quercetina que ayuda a reducir el riesgo de alergias, ataques cardíacos, cáncer de próstata y pulmón, además de reducir el riesgo de padecer las enfermedades de Parkinson y Alzheimer.

¿Por qué roja en lugar de blanca?
A diferencia de la blanca, la cebolla roja presenta una sustancia antioxidante, las antocianinas, pigmentos naturales que le confiere el color violáceo.

También presenta otra sustancia antioxidante, la “quercetina”, que ayuda a la circulación sanguínea.

Respecto al valor nutritivo, presenta un bajo contenido energético, de hidratos de carbono, de proteínas y no presenta grasas.

Aporta fibra, minerales como el calcio (no tan absorbible), potasio, vitaminas como el ácido fólico, y vitaminas C y E, poderosas antioxidantes.

Es un alimento diurético, depurativo.

Apio
Aporta un 95 % de agua y poca densidad calórica. Contiene una gran cantidad de fibra, lo que provoca una mejora del tránsito digestivo y evita la suba del colesterol en sangre. También previene el cáncer y promueve la desintoxicación del organismo.

Su alto contenido en vitamina C lo hace muy indicado durante procesos infecciosos y en épocas de crecimiento y desarrollo.

Las hojas y los frutos del apio se consideran sustancias tónicas estimulantes, antifebriles y diuréticas.

En infusión, se utiliza para mejorar la diuresis y sus raíces cocidas son ideales para tratar la gota, el reumatismo y la nefritis.

Es una fuente muy buena de ácido fólico, de potasio, y de vitaminas B1 y B6.

También es una buena fuente de vitamina B2 y de calcio.

Es muy apropiado para los deportistas, ya que tiene un alto contenido de potasio, mineral que se pierde durante la práctica deportiva.

Los estudios han demostrado que la cantidad de sodio que contiene el apio no es significativa incluso para los individuos más sensibles a la sal.

El apio contiene los compuestos fotoquímicos (coumarins), de comprobada eficacia en la prevención del cáncer.

La autora es licenciada en Nutrición, autora de Creo & Adelgazo y Ansiedad vs. Saciedad (Editorial Kier, sello Tetraedro), entre otras obras. Conduce el programa Alimenta tu vida, por Metro, los sábados, a las 19.30; www.aliciacrocco.com; ALIMENTATUVIDA en Facebook para hacerse fan.

http://www.clarin.com/buena-vida/nutricion/buenos-amigos_0_767323482.html



  Se recomienda consultar a un nutricionista y un médico especialista en nutrición para que le recete una dieta equilibrada personalizada, no intente adoptar conductas alimentarias automedicadas. 

Una Alimentación Sana Para  Superar Los Cien Años y Mantenerse Delgado





Este blog no genera información, no es una editorial, no recomienda conductas alimentarias, sólo selecciona noticias publicadas en otros medios periodísticos, otras editoriales, otros sitios web de profesionales o periodistas especializados. Se recomienda consultar a un nutricionista y un médico especialista en nutrición para que le recete una dieta equilibrada personalizada, no intente adoptar conductas alimentarias automedicadas.
  

domingo, 15 de julio de 2012

24. Según la Clínica Mayo El "top ten" de los alimentos más saludables


Si con frecuencia se queda sin ideas a la hora de cocinar, esta lista puede ayudarle a resolver el problema. Se trata de los diez alimentos más saludables recomendados por la Clínica Mayo de EEUU, que no deben faltar en la mesa familiar: almendras, manzanas, arándanos, brócoli, legumbres, pescados grasos, verduras de hojas verdes, jugos de vegetales, batatas y germen de trigo. Por ser ricos en fibras, antioxidantes, ácidos grasos omega 3 y distintos micronutrientes, proponen combinar algunos de ellos a la hora de elegir el menú del día.
Las almendras poseen un alto contenido de fibras, hierro, calcio, vitamina E, riboflavina (vitamina B2) y magnesio. Una ración (aproximadamente siete frutos) tiene más calcio que cualquier otro tipo de fruta seca y proporciona un 15% de la cantidad diaria recomendada de vitamina E. También contienen grasas monoiinsaturadas, que son más saludables y ayudan reducir los niveles de colesterol en la sangre. Asimismo, proporcionan proteínas vegetales, lo que permite disminuir la ingesta de carnes en la dieta.
Por su parte, las manzanas son una buena fuente de pectina, una fibra soluble que puede bajar el colesterol, y de vitamina C, un antioxidante que previene el daño celular y las enfermedades y envejecimiento que de él pueden derivar. Este nutriente también colabora en la formación de colágeno en el tejido conectivo, mantiene saludables los capilares y vasos sanguíneos, y ayuda a la absorción de hierro.
Los estudios científicos demostraron que los arándanos contienen fitonutrientes que pueden contribuir a la prevención de enfermedades crónicas, como las cardiovasculares, la diabetes y algunos tipos de cáncer. Estos frutos azules también mejorarían la memoria a corto plazo y promoverían un envejecimiento saludable. Además, son una fuente de fibras y vitamina C, al tiempo que aportan pocas calorías.
Los fitonutrientes se encuentran también en el brócoli –que aporta además ácido fólico y vitaminas C y A, por lo que se le atribuye beneficios en la preservación de la salud de los ojos– y las legumbres rojas, que son ricas en hierro, fósforo, potasio y micronutrientes, y constituyen una fuente de bajo contenido graso de la cual obtener proteínas y fibras. Los que no gustan de este tipo de legumbres, pueden reemplazarlas por cualquier otra variedad.
La carne de los pescados grasos o azules, como salmón, trucha, sardinas, arenques, anchoas y caballa, proporcionan ácidos grasos omega 3. Estos hacen que la sangre tenga menor tendencia a formar coágulos que pueden causar ataques cardíacos, previenen los latidos irregulares que pueden originar muerte súbita, ayudan a reducir los niveles de triglicéridos, disminuyen la tensión arterial y el crecimiento de las placas que pueden tapar las arterias, y bajan el riesgo de sufrir un ACV. Estos pescados también contienen pocas grasas saturadas y colesterol, y son una buena fuente de proteínas.
Diversas investigaciones avalan también las ventajas de incorporar a la dieta verduras de hojas verdes. La espinaca, por ejemplo, es rica en vitaminas A y C, y ácido fólico, y constituye una buena fuente de magnesio. Asimismo, estimularía el sistema inmunológico y ayudaría a mantener saludables el pelo y la piel. Los carotenoides presentes en este vegetal, entre ellos el beta caroteno, también protegen contra enfermedades de la vista relacionadas con la edad, como la degeneración macular y la ceguera nocturna, los problemas cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer.
Una forma simple de incluir verduras en la dieta es a través de los jugos de vegetales, que conservan la mayoría de las vitaminas, minerales y otros nutrientes originales, aunque son pobres en fibras. Los jugos de tomate o que incluyen este fruto contienen licopeno, un antioxidante que puede reducir el riesgo de ataques cardíacos y cáncer de próstata u otros tipos.
El color amarillento naranja de las batatas ya sugiere que son una fuente de beta carotenos, que luego son convertidos en vitamina A dentro del organismo. Constituyen también una excelente fuente de vitamina C y proporcionan buenas cantidades de fibra, vitamina B-6 y potasio, con mínima ingesta de calorías.
Durante el proceso de molienda del trigo, se obtiene, junto con el salvado, el germen de trigo. Se trata del embrión de la semilla, que luego germina y da lugar a la planta. Contiene muchos nutrientes, como ácido fólico, zinc, magnesio y fósforo. Además, es una fuente importante de fibra, proteínas y algunas grasas.
Publicado por ambito.com


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miércoles, 11 de julio de 2012

23. Hortalizas: de la A a la Z Sabrosas, saludables y nutritivas, son bajas en grasas y calorías y una gran fuente de minerales, fibras y vitaminas. Una guía para conocerlas mejor. Dr. Rubén Mühlberger


 

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En esta nota, vamos a hablar de las verduras y las hortalizas cuya parte comestible son los órganos verdes (tallos y hojas) y las legumbres verdes como las habas y las arvejas. Junto con las frutas, éstas se ubican en el segundo nivel de la pirámide nutricional. Son alimentos bajos en grasas y calorías, limpian el organismo porque son ricos en sales minerales, fibra y proporcionan vitaminas fundamentales (C, E, K y grupo B). Algunas, como la zanahoria, por ejemplo, son una importante fuente de beta-carotenos, que el organismo convierte en vitamina A. También contienen minerales como hierro, magnesio, potasio y oligoelementos antioxidantes como el zinc o el selenio y diferentes flavonoides. Por todas estas propiedades y por sus características particulares, reducen el riesgo de aparición de diversas patologías.
Una guía completa
Acelga: alivia trastornos digestivos e intestinales por su efecto laxante. Combate la anemia. Contiene gran cantidad de vitaminas A y C y es rica en fibras y minerales.
Apio: es eficaz para disminuir la presión arterial y el colesterol, dilata los vasos renales, es sedante y disminuye los niveles de ácido úrico. Aporta muy pocas calorías y contiene mucha agua, también minerales, fibra, vitaminas C y E y beta-carotenos.
Ajo: es el rey de la cocina. Ideal en caso de resfríos, tos, colesterol alto, parásitos, pie de atleta, presión alta, cáncer de colon, arteriosclerosis y calambres.
Berenjena: es un excelente calmante, emoliente y cicatrizante. Además, es diurética, antiinflamatoria y digestiva, tiene propiedades antioxidantes y contiene más de un 90% de agua, también vitaminas C y B6 y potasio.
Brócoli: promueve la producción de una proteína que protege las células del corazón. Contiene vitamina C, beta-caroteno, fibras, potasio, calcio y magnesio.
Cebolla: es un efectivo remineralizante que favorece la eliminación de ácido úrico, es antireumático y bactericida. Es ideal para combatir procesos infecciosos del aparato respiratorio.
Espinaca: es uno de los alimentos anticancerígenos más destacados. Favorece el buen funcionamiento del aparato circulatorio. Sus propiedades se aprovechan mejor si se consume cruda. Contiene vitaminas A, C y E y gran cantidad de hierro.
Habas: facilitan el movimiento intestinal. Ayudan a eliminar grasa de las arterias y reducen el nivel de colesterol. Contienen un importante nivel de fibras, proteínas y minerales.
Lechuga: reduce niveles de azúcar en sangre. Es diurética, digestiva y muy buena para los trastornos del sueño.
Papa: es antiinflamatoria, eficaz para el insomnio, los calambres musculares, la acidez estomacal, las enfermedades del hígado, la artritis y la gota. Tiene un alto contenido de agua. También posee almidón, vitaminas C y del complejo B, calcio, potasio, fósforo y magnesio.
Pepino: tiene un gran poder hidratante y alivia problemas de la piel (dermatitis, quemaduras leves y acné). Es muy bueno para dietas de adelgazamiento. No se destaca por ser un alimento nutritivo.
Pimiento: es analgésico, cicatrizante de heridas leves, activador de los jugos gástricos y biliares, estimula el apetito, favorece la digestión y previene el desarrollo de úlceras. Es fundamental en dietas desintoxicantes.
Remolacha: tiene propiedades anti-age, estimula la actividad cerebral y previene el envejecimiento precoz. Tiene acción diurética y digestiva, es rica en azúcares, vitaminas del grupo B, hierro, sodio y potasio.
Tomate: es antioxidante, anticancerígeno y digestivo. Protege contra enfermedades cardíacas y úlceras de estómago. Es diurético, calmante y tónico muscular. Posee agua, azúcares simples, vitamina C y del grupo B, potasio, fósforo, magnesio y licopeno (antioxidante cardiocirculatorio).
Zanahoria: previene la aparición de ciertos cánceres y enfermedades cardiovasculares. Promueve la regulación intestinal y la disolución de cálculos biliares. Es digestiva, combate radicales libres, impide la formación de cataratas y mejora la piel. Contiene hidratos de carbono, fibra, vitamina C, beta-caroteno, ácido fólico, potasio, fósforo, hierro y calcio.

El Dr. Rubén Mühlberger es médico especialista en anti-aging. Su último libro es “La fórmula genética de 3 semanas”. Más info: www.cmbaires.com.ar
Publicado en clarin.com


 Se recomienda consultar a un nutricionista y un médico especialista en nutrición para que le recete una dieta equilibrada personalizada, no intente adoptar conductas alimentarias automedicadas. 

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22. Ser vegetariano: ¿un ejemplo a seguir? Es una corriente nutricional que tiene formalmente casi 200 años, pero que se practica desde hace siglos. Está de moda en Occidente y cada vez más personas se suman a sus filas. Pros y contras.


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Decir que una persona vegetariana es aquella que no come carne y restringe su dieta a los alimentos provenientes del mundo vegetal, es reducir demasiado una cuestión que, además de la dimensión nutricional, abarca aspectos filosóficos, religiosos, culturales y morales. 


Así como muchos se alinean en las filas del vegetarianismo por considerarlo una opción alimenticia más saludable, otros lo hacen porque así lo indica su credo, y otros por una cuestión ecológica, por considerar que no es ético matar a los animales para alimentarnos.
¿Qué es ser vegetariano?
Hay múltiples variantes, pero se llaman vegetarianos los que no ingieren carne. Su dieta, a base de verduras, frutas, semillas y cereales es variada, nutritiva y saludable. Sin embargo, si uno prescinde de las proteínas de la carne sin sumarlas de otra manera, puede sufrir severos trastornos. Esa fuente de nutrientes es necesaria y debe ser reemplazada.
Pros: Los productos vegetales no producen fermentaciones en el intestino, evitando infecciones y la toxemia. 


Ayudan a prevenir enfermedades cardíacas y arteriales y, la alta dosis de fibras facilita la eliminación de toxinas previniendo el cáncer de colon.


Contras: Aumentan las probabilidades de sufrir enfermedades generadas por la falta de calcio y zinc., porque estos minerales suelen ser absorbidos por estos vegetales. 


A su vez, las proteínas vegetales no son completas ni logran sustituir a las que se encuentran en carnes, lácteos y huevos. 


Además, como el hierro que aportan es insuficiente, a veces, provoca anemia.

Quién es quién
Veganos: Son los que no comen ningún tipo de carne ni productos procedentes del reino animal. Excluyen la miel, la gelatina y no usan cuero ni seda en su indumentaria.
Pescetarianos: Se trata de veganos que admiten, en su dieta, el pescado.
Semi-vegetarianos: Son los menos estrictos. Sólo restringen la carne roja pero incluyen en su dieta los lácteos, huevos, aves y pescados.
Ovo-lácteo-vegetarianos: No consumen ningún tipo de carne pero sí productos animales como los huevos y los lácteos.
Frutarianos: Únicamente se alimentan con frutas y frutos secos.
Macrobióticos: Tampoco ingieren alimentos procesados, azúcar, sal ni miel.
Crudívoros: No cocinan ni calientan los alimentos. Comen todo crudo para conservar sus propiedades.

Fuente: Vida sana. Clarín + B y D contenidos.

Fuente: Vida sana. Clarín + B y D contenidos.
Publicado por Clarin.com

 
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